domingo, 18 de julio de 1993

Rhizoplaca chrysoleuca.

Se trata de una de las especies fáciles de encontrar sobre rocas silíceas en lugares frecuentados por las aves. Para la mayoría de los líquenes, elevadas concentraciones de ácido úrico son perjudiciales, en cambio, para ciertos líquenes como éste, recibir sales de los excrementos de las aves resulta beneficioso.
Foto: Miguel Varona. (Peñones de San Francisco, Sierra Nevada)
Talo escuamuloso-foliáceo, umbilicado, profundamente lobulado, monófilo o polífilo, con lóbulos planos o convexos, de color verde amarillento, grueso, de hasta 3 cm. de diámetro. En ocasiones, los lóbulos se encuentran densamente imbricados por presión mutua. La cara inferior es de color oscuro y no tiene rizinas.
Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son frecuentes, con el disco de color rosa salmonado y con margen talino. Normalmente crecen muy juntos en gran número y aparecen deformados por mutua presión.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L098
Localidad: Las Batuecas-Sierra de Francia (Salamanca).
Fecha del muestreo:  18 de julio de 1993.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Rhyzoplaca chrysoleuca (Sm.) Zopf
Familia: Lecanoraceae.
Reacciones: KC+ amarillo (no siempre).
Sustancias Liquénicas: Ácido úsnico.
Fotosimbiontes: Algas verdes trebouxioides.
Ecología: Sobre roca silícea en montañas más o menos elevadas, preferentemente en posaderos de aves.
Distribución geográfica: En la región ártica y en las montañas de toda Europa.
Observaciones: Difícil de confundir con otras especies.
Otras localizaciones constatadas: Robledondo (Madrid), 2 de mayo de 2013. Peñones de San Francisco, Sierra Nevada (Granada), 24 de marzo de 2015.

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