domingo, 25 de noviembre de 2012

Coprinus micaceus.

Es una seta frecuente sobre tocones en descomposición y sobre excrementos de ganado en bosques húmedos, tanto caducifolios como de coníferas, en ambientes nitrófilos. No tiene ningún interés culinario y tampoco es tóxica.

Foto: Miguel Varona.
 Se caracteriza por su sombrero de pequeño tamaño (de 2 a 4 cm.), muy frágil en estado maduro, de ovoide a campanulado, de color marrón, con el margen muy estriado en la madurez. Las láminas pasan de blancas a marrón oscuras, y acaban siendo delicuescentes. El pie es de unos 5 a 7 cm., de color blanquecino algo sedoso.

Foto: Miguel Varona.
Fructifica tanto en primavera como en otoño.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  25 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Coprino micado.
Nombre científico: Coprinus micaceus (Bull.) Fr.
Posición Sistemática: Clase Heterobasidiomycetes; Ord. Agaricales; Fam. Coprinaceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera en descomposición y excrementos de ganado.
Observaciones: Algunos autores se refieren a ella como Coprinellus micaceus (Bull.) Vilgalys, Hopple & Jacq. Johnson. En los ejemplares jóvenes aparecen unos gránulos cristalinos en el sombrero que recuerdan a la mica. Podría confundirse con C. disseminatus, pero esta es mucho más pequeña (el sombrero no sobrepasa el cm. de diámetro) y suele crecer en gran número y de manera cespitosa.

Hypholoma fasciculare.

Es uno de los hongos típicos de los tocones en descomposición en bosques de coníferas, aunque también suelen aparecen sobre restos leñosos de caducifolios. Es característico su color amarillo anaranjado con tendencia al pardo hacia el centro del sombrero. Es una especie muy tóxica, en ocasiones mortal.

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
 Fructifica de forma cespitosa sobre restos leñosos produciendo setas con un sombrero plano-convexo, de 3 a 7 cm. de diámetro, de color anaranjado en el centro y amarillento hacia los márgenes. Las láminas son delgadas y de color blanquecino o amarillo-verdoso, y el pie cilíndrico, fibroso, hueco y de color claro (amarillento cerca del sombrero).

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
Fructifica tanto en otoño como en la primavera, siempre de forma fascicular (formando grupos apretados) sobre restos leñosos.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  25 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Hifoloma.
Nombre científico: Hipholoma fasciculare (Fr.) Kummer.
Posición Sistemática: Clase Heterobasidiomycetes; Ord. Agaricales; Fam. Strophariaceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera en descomposición. También en matorrales.
Observaciones: Se puede confundir con Flammulina velutipes, la cual presenta el sombrero viscoso y el pie negro aterciopelado.

martes, 20 de noviembre de 2012

Micobiontes: Los "Hongos Liquenizados".

El hecho de que los hongos no contengan clorofila y no puedan obtener carbohidratos de manera autónoma como lo hacen las plantas, les ha obligado a desarrollar diferentes estrategias para obtener los nutrientes. La liquenización ha sido una de esas estrategias, y a ella se ha apuntado un buen número de hongos, aproximadamente el 20% de todos los hongos existentes en la naturaleza.

Salvo excepciones, el micobionte es el componente dominante de una asociación simbiótica. Sobre él recae la responsabilidad de la formación del cuerpo vegetativo estable del liquen, el talo, cuya estructura, fisiología y ecología propias le diferencian del resto de los hongos.

La naturaleza de las fructificaciones que presenta la gran mayoría de los líquenes indican que los hongos que intervienen en su formación son Ascomicetes (hongos superiores con reproducción sexual que forman esporas en el interior de sacos denominados "ascas").

Aleuria aurantia, un ascomicete no liquenizado, presenta cuerpos fructíferos muy similares a los apotecios de Xanthoria parietina.

Solo un 2% de los líquenes están constituidos por Basidiomicetes (hongos superiores con reproducción sexual que forman esporas exógenas en estructuras llamadas "basidios") o Deuteromicetes (hongos "imperfectos" en los que no se observa sistema alguno de reproducción sexual, no forman ni ascos ni basidios).

Los Ascomicetes son hongos macroscópicos constituidos por hifas simples septadas que forman micelios densos y ramificados. Los tabiques transversales de las hifas separan compartimentos uninucleados intercomunicados a través de un poro simple.

Hifas tabicadas típicas de un Ascomiceto.
En los Ascomicetes liquenizados se observa que el grosor de paredes y membranas es considerablemente mayor que en la mayoría de los hongos superiores libres. La pared celular, que como en todos los hongos está constituída por quitina, es multilaminada y de gran espesor, tanto que en ocasiones el protoplasta desaparece casi por completo. Esto le confiere al micelio liquénico propiedades mecánicas relacionadas con la estructura del talo, tales como la protección del ficobionte, la consistencia, la fijación al sustrato, la formación de estructuras reproductoras, etc. Existen también numerosos puentes citoplasmáticos (plasmodesmos) entre las células contiguas que permiten el intercambio continuo de nutrientes de modo que pueden conducirse hacia todas las partes del talo.

Pero los Ascomicetes se caracterizan fundamentalmente porque los procesos de reproducción sexual conducen a la formación de esporangios característicos en forma de saco denominados "ascas", que contienen generalmente 8 esporas endógenas (ascosporas).

Ascas de Pertusaria albergando en su interior 8 esporas (Foto: Bill Malcolm).

Las ascas suelen acompañarse de hifas estériles alargadas llamadas "paráfisis", de modo que ascas y paráfisis forman en su conjunto un "himenio", dentro de un "ascocarpo" que en la mayoría de los casos es de tipo apotecio.

Corte trasnversal de un apotecio de Xanthoria

La importancia de los líquenes dentro de los ascomicetes es enorme, puesto que prácticamente la mitad de este grupo de hongos vive en simbiosis liquénica, unas 15.000 especies frente a las 18.000 que no lo hacen. La asociación simbiótica es, por tanto, una potencialidad muy marcada dentro de los ascomicetes, aunque todavía permanezca latente en muchos de ellos.

Los Basidiomicetes son hongos superiores muy diversificados y más evolucionados que los Ascomicetes, cuya característica fundamental es que forman sus esporas de manera exógena en estructuras denominadas "basidios", esporangios característicos donde se forman generalmente 4 esporas. La gran mayoría de las conocidas popularmente como "setas" pertenecen a este grupo de hongos. Sin embargo, sólo un grupo muy reducido de ellos se han especializado hacia la liquenización, unas 50 especies en todo el mundo, mayoritariamente tropicales.

Micrografía electrónica de un basidio.
Los Deuteromicetes son hongos imperfectos, un grupo "artificial" que no ha podido ser incluido dentro del sistema natural de clasificación de los hongos, porque en ellos nunca se han observado sistemas de reproducción sexual. La mayoría de ellos presentan hifas septadas y se cree que son en realidad ascomicetes que han perdido la capacidad de formar fructificaciones sexuales. Unas 200 especies de ellos son liquenizados, caracterizados porque normalmente forman talos de aspecto pulverulento poco definidos.  

domingo, 18 de noviembre de 2012

Lobaria macaronesica.

Durante mi primer viaje a la isla de Tenerife allá por el año 1997 (hace algo más de 15 años) recogí varias muestras de líquenes. De una de ellas, procedente del muestreo que realicé en la laurisilva de la Península de Anaga (al norte de la isla), sospeché que se trataba de una Lobaria pulmonaria, una especie de por sí bastante variable. Sin embargo algunos rasgos particulares me hicieron pensar que pudiera tratarse de una variedad, una subespecie o incluso otra especie. Me llamó la atención que los lóbulos fueran tan estrechos, y también la presencia de isidios (no soralios) en los márgenes de los lóbulos, y unas protuberancias de color negro parecidas a apotecios que resultaron ser hongos parásitos.
Foto: Miguel Varona (Malpaso, isla de El Hierro).
 Talo foliáceo de gran tamaño, de color verde oliváceo (en estado hidratado), con depresiones y nervios reticulados en su superficie. El talo está profundamente dividido en lóbulos estrechos que se separan del sustrato. La cara inferior es blanca con convexidades que se corresponden a las depresiones de la cara superior y surcos de color pardusco tapizados de pelos cortos. Los márgenes de los lóbulos están cubiertos de isidios cilíndricos coraliformes. No hay soralios.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes, de color pardo rojizo, más o menos planos y densamente dispuestos en los márgenes de los lóbulos.

Foto: Miguel Varona. (Malpaso, Isla de El Hierro).
Todos estos caracteres me llevaron a determinar la muestra como Lobaria pulmonaria var. meridionalis. Pero recientemente se han publicado unos análisis filogenéticos que revelan que L. pulmonaria var. meridionalis es en realidad un nuevo taxón, propuesto por los autores del estudio como Lobaria macaronesica.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L119
Localidad: Península de Anaga (Tenerife).
Fecha del muestreo:  27 de septiembre de 1997.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Lobaria macaronesica Cornejo & Scheidegger.
Familia: Lobariaceae.
Reacciones: Médula K+ amarillo anaranjado, P+ naranja-rojo.
Sustancias Liquénicas: Ácido norestíctico, ácido estíctico y ácido conestíctico.
Fotosimbiontes: Dictyochloropsis reticulata. Cianobacterias Nostoc y Scytonema en glomérulos de cefalodios en la médula.
Ecología: Epífito en la laurisilva macaronésica.
Distribución geográfica: Islas Canarias. Probablemente también en las Azores, Madeira y Cabo Verde. 
Observaciones: Puede confundirse con L. immixta, pero en ésta los isidios marginales son planos y lobulados, nunca cilíndricos.
Otras localizaciones constatadas: Bosque del Cedro, P.N. de Garajonay (Isla de La Gomera), 30 de septiembre de 1997. Malpaso (Isla de El Hierro), 1 de junio de 2013.

Foto: Miguel Varona. (Malpaso, Isla de El Hierro).

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ombligo de Venus (Umbilicus rupestris).

Había visto esta planta en algunos rincones muy concretos de los Picos de Europa y en el Bosque de Muniellos (Asturias). Lo que no me imaginaba era que pudiera encontrarla en unas latitudes tan meridionales, en la Sierra de Guadarrama, más concretamente en San Lorenzo de El Escorial. Crece por los muros y las cercas de piedra, y es frecuente encontrarla sobre los taludes sombríos cubiertos de musgos.

Foto: Miguel Varona (Pinar de Abantos, Madrid).
 Conocida vulgarmente como "Ombligo de Venus" (en algunas regiones la denominan "Oreja de Monje"), se trata de una crasulácea vivaz con hojas carnosas largamente pecioladas, redondeadas, unidas al pecíolo por el centro del envés, todas ellas radicales (nacen directamente de la raíz), que en primavera y verano producen flores colgantes en densos racimos alargados que ocupan la mayor parte del tallo floral.

Foto: Miguel Varona (Bosque de Muniellos, Asturias).
Sus hojas contienen sales minerales con propiedades cicatrizantes. En caso de hemorragias, quemaduras e inflamaciones se puede coger un puñado de hojas, machacarlas bien con las manos o con la ayuda de una piedra, y cubrir la zona afectada con el emplasto obtenido. Es muy útil para sanar las heridas y las llagas más rebeldes. En determinadas regiones la utilizan para ablandar los callos.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: F389
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid).
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Ombligo de Venus.
Nombre científico: Umbilicus rupestris (Salisb.) Dandy
Familia: Crassulaceae. 
Ecología: Rocas, muros de piedra y taludes sombríos y húmedos.
Distribución geográfica: Península Ibérica, Islas Británicas y determinadas regiones centro-europeas.
Observaciones: En algunos textos figura como Umbilicus pendulinus, pero se trata de la misma especie.   

El secreto mejor guardado del Monte Abantos: Un hayedo.

Zambullirse en el interior de un hayedo es como pasear en medio del escenario de un cuento de hadas, tiene algo especial, regatos de aguas cristalinas, rocas tapizadas por espesos mantos de musgos, setas, una luz tamizada por el toldo de las hojas...solo faltan los duendes y las hadas.

Foto: Miguel Varona.
Los hayedos en el centro de la península ibérica son reliquias de otros tiempos de clima más frío que sobreviven en tres áreas muy concretas del Sistema Central, a caballo entre las provincias de Madrid, Segovia y Guadalajara: El Hayedo de Montejo de la Sierra (Madrid), el Hayedo de la Tejera Negra  (Guadalajara) y el Hayedo de Riaza (Segovia). Son bosques más propios de climas norteños, más gélidos y lluviosos, que alcanzan en el otoño su mayor belleza, su más espectacular explosión de colores marrones, ocres, tierras y amarillos.

Foto: Miguel Varona.
Se dice que el Hayedo de Montejo de la Sierra es el más meridional de Europa. No es cierto, el más meridional del continente está en la isla de Sicilia. Tampoco es el más meridional de España; en Beceite, al sur de la provincia de Tarragona, pervive el hayedo español más sureño. Pero es que ni siquiera es el hayedo más meridional de Madrid, hay un bosquete de hayas todavía más sureño que cuelga de una de las laderas más umbrías del Monte Abantos, su secreto mejor guardado, en San Lorenzo de El Escorial.

Foto: Miguel Varona.
No llega a ser un hayedo propiamente dicho, se trata más bien de un pequeño bosquete de unas 50 ó 60 hayas que fue plantado antaño, en medio del Pinar de Abantos, un pinar asediado por varios incendios forestales, el más reciente el ocurrido este mismo verano en el municipio vecino de Robledo de Chavela. Pero no deja de ser todo un lujo disponer de unas hayas tan cerca de casa, en un lugar donde no deberían existir, en unas montañas donde los hayedos desaparecieron hace mucho tiempo. No voy a describir su localización exacta, voy a mantener el secreto del Abantos, el que quiera visitarlo no tiene más remedio que buscarlo.

Parmelia saxatilis.

Este liquen es fácil encontrarlo en las cortezas de los pinos y en rocas silíceas en lugares protegidos de la influencia del viento. Aunque se parece a otras especies del género Parmelia, ese color gris y la abundancia de isidios cilíndricos en la parte central del talo son bastante característicos.

Foto: Miguel Varona.
Talo foliáceo de color gris ceniza con lóbulos bien desarrollados en forma de roseta, laxamente unido al sustrato por las partes más viejas mediante rizinas que se extienden hasta los márgenes. Al igual que Parmelia sulcata, los lóbulos se encuentran más o menos recorridos por un retículo blanquecino causado por las pseudocifelas.

Foto: Miguel Varona.
Las partes más viejas del talo suelen estar pobladas de isidios cilíndricos que nunca aparecen en P. sulcata. La cara inferior es de color negro con los márgenes pardo-oscuro.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son poco frecuentes, de gran tamaño, con el disco de color marrón.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L029
Localidad: Pinar del Monte Abantos (Madrid), San Lorenzo de El Escorial.
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Parmelia saxatilis (L.) Ach.
Familia: Parmeliaceae.
Reacciones: K+ amarillo, luego rojo. Médula P+ naranja.
Sustancias Liquénicas: Ácido salazínico, ácido lobárico y ácido norestíctico.
Fotosimbiontes: Algas verdes de tipo Trebouxia.
Ecología: Cortícola de árboles aciculifolios y caducifolios de corteza ácida y en rocas silíceas. También aparece sobre musgos en los mismos ambientes.
Distribución geográfica: Por toda Europa.
Observaciones: Tolera bastante bien la contaminación. Antiguamente se usaba para la obtención de tintes rojos. La más parecida es Parmelia sulcata, pero los isidios en la parte cetral del talo no dejan lugar a dudas. Parmelia tiliacea tiene la superficie lisa, sin pseudocifelas.
Otras localizaciones constatadas: Pinar de Lillo (León), 9 de mayo de 2002. Bosque de Muniellos (Asturias), 22 de mayo de 2012.

Stereum hirsutum.

Caminando por el pequeño hayedo escondido en el Monte Abantos me he encontrado con un tronco caído de un haya que esta siendo ocupado por un hongo muy característico de las maderas muertas, una seta de esas que carecen de pie.

Foto: Miguel Varona.
 Se caracteriza por sus carpóforos sésiles, de unos 5 ó 6 cm. de extensión por unos 2 cm. de proyección, más o menos imbricados, se superficie zonada con colores pardos, marrón oscuro en el centro y márgenes blanquecinos o amarillentos. Posee pelos rígidos fácilmente apreciables al tacto.

Foto: Miguel Varona.
Fructifica en cualquier época del año.

FICHA TÉCNICA:
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Pinar del Monte Abantos.
Fecha de la observación:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: Estéreo hirsuto.
Nombre científico: Stereum hirsutum (Willd.: Fr.) Fr.
Posición Sistemática: Clase Homobasidiomycetes; Ord. Aphyllophorales; Fam. Steraceae.
Ecología: Bosques caducifolios y de coníferas, sobre madera de todo tipo.
Observaciones: Se parece a S. insignum, pero esta carece de los pelos rígidos del carpóforo y crece casi exclusivamente sobre madera de haya.

Caloplaca ferruginea.

Es una de las Caloplaca epífitas más frecuentes, fácil de reconocer sobre las cortezas lisas de las hayas, aunque también es muy frecuente sobre robles y encinas. El color rojo ferruginoso de los apotecios resalta sobre un talo gris verdoso.

Foto: Miguel Varona.
Talo crustáceo de color gris verdoso y aspecto granuloso, normalmente delimitado por una línea hipotalina negra, formando pequeñas manchas en la corteza de apenas un par de centímetros. El color verde se debe a la extremada delgadez del córtex superior del talo que deja ver por transparencia la capa de algas verdes que se encuentra justo debajo.

Foto: Miguel Varona.
Los apotecios son planos, de color rojo ferruginoso característico, con margen talino un poco más claro que el disco, a veces sinuoso. Aparecen dispersos por todo el talo (ocasionalmente se reúnen en pequeños grupos) y su tamaño rara vez supera 1 mm.

FICHA TÉCNICA:
Muestra Herbario: L168
Localidad: San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Hayedo del Pinar de Abantos.
Fecha del muestreo:  10 de noviembre de 2012.
Leg et Det: Miguel Ángel López Varona.
Nombre común: No tiene.
Nombre científico: Caloplaca ferruginea (Huds.) Th. Fr.
Familia: Teloschistaceae.
Reacciones: Apotecios K+ púrpura. 
Sustancias Liquénicas: Parietina.
Fotosimbiontes: Algas verdes trebouxioides.
Ecología: Cortícola sobre hayas y otros caducifolios, también sobre encinas.
Distribución geográfica: Por toda Europa.
Observaciones: Muy similar a Caloplaca crenularia, pero ésta es exclusivamente saxícola. Caloplaca holocarpa presenta los apotecios más densamente dispuestos, y su color no es tan ferruginoso, es más bien naranja.